Al principio, AJ Styles no llegaba a decirnos que era Fenomenal, lo fue demostrando lucha, tras lucha, tras lucha.
Lo vi por primera vez en tiempos de Limewire, cuando todavía era un nombre que aparecía en carteleras independientes. No había una gran historia alrededor de él, solo combates bien hechos de un tipo que lo hacía muy bien. Y eso, curiosamente, bastó para llamar mi atención.

👉 Primeros años: construir sin reflectores (1998–2001)
AJ Styles debutó en 1998 tras entrenar con Rick Michaels. Sus primeros pasos fueron en el circuito independiente, pasando por USWA y NWA, usando distintos nombres y, en ocasiones, máscara.
Desde entonces mostró su estilo: rapidez, buen uso del espacio y una ejecución limpia. Ganó campeonatos regionales, participó en torneos importantes como King of the Indies y Super 8, y empezó a ser considerado un nombre confiable dentro del ring.
Tuvo apariciones breves en WCW y tryouts con WWF, pero eligió seguir como independiente. Esa decisión le permitió crecer sin adaptarse a un molde prematuro.

Lo vi en luchas de Ring of Honor y lo vi como a alguien al que tenía que investigar. AJ entraba, luchaba, y salía dejando la sensación de que el nivel había subido; o que había un nivel diferente fuera de México y de la propia WWF. Estaba viendo algo que era nuevo para mi y definitivamente era Fenomenal.
Luego llegó TNA y ahí fue cuando muchos, yo incluido, empezamos a entenderlo de otra forma. Ganara o perdiera, AJ Styles se sentía como el luchador al que quieres presumirle a tus amigos. En su momento, AJ formó parte de mis conversaciones con todos.
👉 TNA: identidad y peso propio (2002–2014)
La etapa en TNA fue donde AJ Styles terminó de definirse. Adoptó el apodo “The Phenomenal” y empezó a proyectar más seguridad, tanto en presencia como en narrativa.
Primero fue el rostro de la X Division, acumulando reinados y estableciendo el estándar de la división. Después dio el salto al evento estelar, ganó el Campeonato Mundial, se convirtió en Triple Crown y Grand Slam Champion, y pasó por diferentes etapas como técnico y rudo.
Con el tiempo, su personaje se volvió más calculador y dominante. Cuando salió de TNA en 2014, su ciclo ahí estaba completo.

Realmente no recuerdo cuando supe que había dejado TNA para aparecer en Japón, pero sinceramente pensé que su historia como un prodigio y candidato a llegar a la WWE se había acabado (cuestión que yo anhelaba ver por aquellos años). Me equivoqué. En NJPW ajustó su estilo, redujo excesos y se volvió más directo. Ganó el G1, fue campeón IWGP y se convirtió en alguien que entendía perfectamente dónde estaba parado. Para ese momento me confirmaba a mi, y a muchos otros en foros del nicho, que estaba en su prime. Si ya lo admiraba, en esta época realmente sentí que su imagen como luchador se había ido a las nubes.
👉 NJPW y Bullet Club: adaptación consciente (2014–2016)
En New Japan Pro-Wrestling, AJ Styles ajustó su forma de luchar. Redujo riesgos innecesarios, aumentó el castigo y se apoyó más en el control del ritmo. Como parte del Bullet Club, su versión ruda fue muy popular y poderosa en Kayfabe.
Ganó el IWGP Heavyweight Championship, el G1 Climax y sostuvo rivalidades clave con Kazuchika Okada, Hiroshi Tanahashi y Shinsuke Nakamura. Para ese punto, su nombre ya tenía peso en cualquier cartel internacional.

Siendo uno de los referentes máximos de la industria mundial, llegó el momento;: El Royal Rumble de 2016. AJ Styles llegó a WWE en medio de rumores y siendo una de las más gratas sorpresas que nos ha regalado la ‘Batalla Real’. En pocos meses ya estaba en el centro del programa, convirtiendo a SmackDown en su casa y ganando el campeonato máximo.
👉 WWE: experiencia aplicada (2016–presente)
AJ Styles debutó en WWE en el Royal Rumble 2016 y se integró rápido al panorama principal. Su personaje aquí se apoyó en la experiencia acumulada, sin intentar reinventarse por completo.
Ganó el WWE Championship en dos ocasiones con reinados largos, lideró The O.C., alternó entre roles de técnico y rudo, y se mantuvo activo en distintas divisiones. También sumó campeonatos secundarios y en pareja, recientemente con Dragon Lee, adaptándose a las necesidades del roster.

Con los años, las lesiones y experiencia, su presencia se ha vuelto distinta. Más calmada, más medida. Aun así, sigue siendo AJ Styles. El mismo que empezó en gimnasios pequeños, el mismo que sostuvo empresas completas, el mismo que se adaptó a cada escenario sin perder el nivel.
En lo personal,. AJ Styles no me convenció con una promo ni con una historia puntual, me convenció con el tiempo. Y cuando nos dimos cuenta, ya no discutíamos si era Fenomenal.
Lo dábamos por hecho.


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